Democracia, soberanía
y orden internacional
Globalización cultural, internacionalismo multilateral y sistema-mundo.
Globalización cultural, internacionalismo multilateral y sistema-mundo.
La democracia presupone un demos que se gobierna a sí mismo dentro de un Estado soberano. Pero los flujos de cultura, capital, tecnología y normas cruzan las fronteras, y una parte de las decisiones relevantes se toma en organismos y estructuras que ningún electorado nacional controla. ¿Qué queda entonces de la autodeterminación democrática en un orden internacional organizado, jerárquico y culturalmente interconectado?
¿Se homogeneiza el mundo o se produce una nueva heterogeneidad?
¿Existe una sociedad mundial que moldea a los Estados desde fuera?
¿Es la desigualdad estructural entre centro y periferia el rasgo definitorio del orden global?
La globalización es la intensificación de los vínculos económicos, políticos, culturales y tecnológicos entre sociedades: personas, mercancías, capital, imágenes e ideas cruzan fronteras con una velocidad y un alcance inéditos.
Apertura comercial, flujos de capital y cadenas globales de valor. Amplían el crecimiento y las opciones de consumo, pero también generan perdedores, presión sobre el empleo y límites a la política económica nacional.
Tratados, organismos y condicionalidades fijan reglas que los Estados adoptan. Difunden estándares democráticos y de derechos, pero trasladan decisiones a foros sin electorado propio.
Medios, redes, migración y movimientos transnacionales. Difunden ideas, demandas y modelos de ciudadanía, y también desinformación y polarización a escala global.
¿Cuánto margen tiene un Estado periférico o semiperiférico para decidir su política económica sin condicionamientos externos?
¿Cambia la legitimidad de un gobierno cuando sus decisiones clave se fijan en foros multilaterales o por acreedores?
¿Puede un país cambiar de posición en el sistema? ¿Qué papel juega la democracia en esa trayectoria?
Globalización cultural, internacionalismo multilateral y sistema-mundo.